Where team happens. Boston a un paso del anillo.

Junio 13, 2008 at 2:23 pm (Baloncesto, Deportes, NBA Finals 2008) (, )

Los Celtics, usando más que nunca el concepto de equipo han dado un paso de gigante para ganar el decimoséptimo anillo. Los Lakes han desperdiciado una renta de 24 puntos y han aprendido la lección: un jugador sólo no puede ser campeón. Kobe se fue quedando solo con el paso del partido y la “maquina verde” arrolló a su rival en una segunda parte para el recuerdo.

El partido comenzó con unos Lakers muy poderosos. Se vieron agraciados con la comparecencia en el encuentro de Lamar Odom. Hizo un primer cuarto para enmarcar, siendo una de las piezas que ha permitido a los Lakers dar el salto de calidad que les ha llevado a la final. La defensa de Lakers también funcionaba, sobre todo contra Pierce. El quinteto empezó muy bien el partido y Boston, guiado por un Rajon Rondo muy tocado, rindió a un muy mal nivel ofensivo. Kobe dió 6 asistencias en los primeros 12 minutos. El primer cuarto terminó con una abrumadora ventaja de 21 puntos para Lakers (35-14).

El segundo cuarto comenzó con la misma tónica. Lakers a un enorme nivel ofensivo y Celtics continuaba adormilado en cada aspecto del juego. Tal estaba la cosa que Lakers contó con una ventaja de 24 puntos(45-21) a mitad del segundo cuarto. Entonces, Doc Rivers tomó una decisión arriesgada. Prescindió de Perkins y puso en pista un quinteto con cuatro tiradores(Allen, Pierce, House y Posey) y un solo hombre alto (Kevin Garnett). Posteriormente, en el principio del tercer cuarto, Perkins se fue al vestuario y los Celtics se vieron obligados a jugar el partido mas importante del año sin su center y su base. La decisión de Rivers tuvo efecto inmedianto. Parcial de 12-0 para Boston, con un gran Posey, anotando desde la linea de 3 puntos y sacando tiros libres a la defensa de los Lakers. La mejora fue tal que los Celtis atacaron para ponerse a 10. No obstante la vuelta de los titulares a pista permitió a los Lakers llevar el partido al cauce anterior. Así los Lakers se fueron al descanso con una ventaja de 18 puntos tras un canastón improvisado de Farmar.

En el tercer cuarto cambiaron varias cosas. Perkins se lesionó y no pudo volver al partido, lo que reforzó la decisión de Rivers de jugar con 4 pequeños. Rondo no podía rendir por sus problemas en el tobillo y House salió de nuevo al rescate. Pierce, que tenía 0 faltas, se puso a defender a Kobe Bryant, algo que consiguió con gran éxito. No obstante Lakers comenzó muy fuerte el cuarto y se puso con una ventaja de 20 puntos, ayudado por un parcial de 8-0, que parecía sentenciar el partido(68-48).

Pero Boston no se rindió. Fue realmente un equipo, creyeron en sus posibilidades, y hicieron un final de cuarto para el cuerdo. House rindió en su papel de tirador, anotando pronto sus triples. Pierce triunfaba en su defensa frente a Kobe y Allen culminaba los contraataques. Gasol anotó un alley-up a pase de Kobe a falta de 4:29 para final del tercer cuarto. Desde entonces los Lakers no volvieron a anotar una canasta en juego hasta el último cuarto. El problema de Boston podían ser las faltas de James Posey, pero Pierce le suplió a la perfección en su papel de “Stopper”. House también daba asistencias.

Cuando había que demostrarle a Boston que no iba a haber partido, Phill Jackson, en uno de sus peores días, puso en cancha a Ariza, Farmar y Vujacic. El maestro Zen es un gran director de grupo, pero quizás no sea un gran director táctico. Rivers ha ganado claramente el duelo de entrenadores. Pierce entraba en el partido en ataque. Convirtió un 2 mas 1 sensacional. Pau fallaba mates en solitario, hecho sintomático de la pájara ofensiva de los locales. Lakers no es un equipo de fiar, durante toda la temporada han dejado marchar ventajas tremendas, y hoy lo han vuelto a hacer. Muy atemorizados en defensa permitieron que el tercer cuarto terminase con Boston a dos puntos(73-71)

En el último cuarto Rivers sentó a PJ Brown y recurrió hasta el final al quinteto de los 4 tiradores. El ataque de Lakers abandonó a un ya de por sí desacertado Kobe Bryant. Quizás sea el mejor jugador del mundo, pero no tiene nada que ver con los más grandes de la historia de la NBA. Hizo un partido para olvidar (17 puntos, 6-19 en tiros) y apenas pudo mantener al ataque de Lakers en el partido. La labor de Pierce en defensa era tremenda(entrenar juntos en verano ha sido malo para Kobe). Allen y Pierce tomaron el liderazgo ofensivo, como auténticos líderes del equipo. Garnett anotaba con poca frecuencia, pero aportaba mucho en aquellos aspectos intangibles del juego, aquellos aspectos donde el orgullo manda. El partido se mantenía igualado, pero James Posey y Eddie House lo desequilibraron. Especialmente el primero, con dos triples de auténtico maestro(anotó 18 puntos), se parecío mucho a aquel jugador que ayudó mucho a los Heat de 2006 que fueron campeones.

Phill Jackson se equivocó manteniendo en pista a un errático Jordan Farmar hasta que a falta de 3 minutos entró Dereck Fisher. Bryant fue más que nunca el epicentro del juego, Odom se evaporó y Gasol siguió a su constante y bajo nivel. Kobe no pudo y el orgullo verde se llevó el partido por 97-91.

Celtics superó a Lakers diferenciandose en ser un equipo. Cuando las cosas estaban difíciles Boston recurrió a la filosofía de equipo y le dió la vuelta al encuentro. Cuando eso mismo pasó en los Lakers, la única solución fue Kobe. Ningún jugador le apoyó, Phill Jackson no tuvo capacidad de reacción y los Lakers perdieron merecidamente un partido que tenían en su mano gracias a un parcial de 25-5. Es admirable el orgullo que han mostrado los Celtics. En ningún momento se han dejado llevar. Tanto titulares como suplentes han cumplido, se han esforzado, y han obtenido el triunfo. Where team happens, más que nunca, sin equipo nadie puede ganar. Sin Pippen Jordan no habría ganado 6 anillos. Boston se coloca merecidamente al borde de la gloria. Con tan solo una victoria, su temporada de ensueño tendrá el final de un cuento de hadas.

Luis Javier González Cuéllar

Escribe un comentario