El drama continúa creciendo
La saga de Brett Favre está superando todas las predicciones previstas. Mark Murphy, dueño de los Packers, viajó a Mississippi para ofrecerle a Favre 20 millones de dólares por mantenerse retirado. Los Packers ahora parecen plantearse un posible traspaso de Favre a un rival de división. Y por si fuera poco, Brett Favre ha contratado un vuelo privado para aterrizar mañana en Green Bay, en lo que se supone sería su llegada al training camp.
En la tarde del miércoles, Mark Murphy viajó a Mississippi para reunirse con Favre y con su agente, Brian Cook. No declaró las intenciones de su viaje, pero lo cierto es que le ofreció a la leyenda una gran cantidad económica para que se mantenga retirado. Además, intentó intidimidarle, dandole a entender que si vuelve no será bien recibido.
Evidentemente Favre no se ha dejado llevar por la lamentable, vergonzosa y cobarde intención de Murphy. El equipo, ante la negativa de Favre empeiza a pensar en un posible traspaso a el equipo que Favre desee, muy posiblemente Vikings o Bears, los dos rivales históricos de la franquicia. Cuando una situación como esta encierra a los Packers en su goal line, a veces se encuentran soluciones que van contra la lógica, y todo por renunciar a reconocer un error. Este es el caso de Green Bay, que o bien por orgullo o por simple negación de la realidad, sigue queriendo evitar al máximo la vuelta del mejor jugador de su historia, confiando en un hombre que aún no ha debutado en la NFL como titular.
Mientras tanto, Godell no ha reactivado a Favre, pero en principio es una cuestión de mero trámite. Brett Favre ha decidido contratar un vuelo privado para aterrizar mañana en Green Bay con la clara intención de presentarse a la sesión de entrenamiento de mañana viernes, juntos con sus compañeros. Esto sucederá siempre y cuando el comisionado reactiva a Favre y no retrase más esta mera formalidad. La reacción de sus compañeros será un tema muy interesante. Driver, un hombre ya muy veterano y gran amigo de Favre, sigue pensando que si vuelve al equipo será el líder, como siempre. Sin embargo, otros compañeros como Kampman valoran mucho a Rodgers.
El drama empieza a afectar seriamente a todos los componentes de la escena. Próximo capítulo mañana viernes. Where Amazing Happens. Favre, Bring back now. La gente que ama este deporte aclama tu regreso
Luis Javier González Cuéllar
Favre oficializa su retorno
En la tarde del martes, Brett Favre envió la carta al comisionado de la NFL donde pidió ser reactivado en la competición. El quaterback ya había manifestado públicamente su deseo, ahora ha dado el paso definitivo para cumplirlo. Es un mero tramite que el comisionado acepte la petición de Favre, y entonces los Packers tendrán por fin que decidir su futuro. Green Bay tendrá 24 horas para incorporar a Favre al roster o para cortarle. Thompson, General Manager, ha manifestado que no tienen ninguna intención de cortarle.
La primera consecuencia de esto es que se terminan las buenas opciones para el staft de los Packers. Ya no pueden mantenerse en el limbo, ya que Favre les acaba de poner contra su goal line. Si deciden darle a Favre la bienvenida como titular, el cuerpo directivo se debilitará, y Thompson deberá dimitir. Si deciden dejar a Brett como suplente, serán culpables de romper 253 titularidades consecutivas y tendrán un circo mediático todo el año. Si deciden cortarle, habrán sido caballerosos demasiado tarde, y además verán como regresa a Green Bay de morado en el primer partido del año. La opción del traspaso es realmente complicada por que Brett y Thompson tienen objetivos totalmente opuestos.
Green Bay se ha equivocado con todo este asunto. Esa es la primera conclusión que deben asumir. Ahora tienen que decidir que hacer con Brett, y que es lo mejor para su franquicia, no para su General Manager. El comisionado dará el visto bueno en las próximas 24 horas, y los Packers decidirán en otras veinticuatro. El viernes los Packers tienen práctica, y Favre podría volver a Green Bay para entonces. El drama deberá quedar muy clarificado en las próximas horas. Favre ha sido valiente, se ha jugado su leyenda por volver a ser un jugador de football. Esperaremos acontecimientos.
Luis Javier González Cuéllar
Green Bay sigue luchando contra Favre. Una Batalla en la que solo pueden perder.
Mark Murphy, Ted Thompson y Mike McCarthy siguen en la misma actitud frente a la intención de Brett Favre, firmemente decidido a retornar a la NFL. La directiva de los Packers sigue moviendose en la delgada línea roja de maltratar al mejor jugador de la historia de la franquicia. El pasado viernes, Murphy, presidente de la franquicia, dio su apoyo a Thompson y a Mike. Los fans están muy divididos, y no han dado el apoyo que se esperaba al Quaterback. Favre mientras tanto, sigue entrenándose en Mississippi, esperando poder volver a jugar sin dañar a nadie, algo que ya es una utopía.
La fecha clave del drama era el domingo 27 de Julio. Los Packers volvían a su training camp, y Favre podía estar allí. Sin embargo, no estuvo, y no lo hizo por respeto al equipo de su vida. Thompson llamó al Quaterback en la noche del sábado para pedirle a Favre unos días, y así poder resolver la situación sin crear un enorme circo mediático en Lambeau Field. Favre volvía a demostrar una caballerosidad que han perdido los Packers. Los días pasan, y Favre no ha dado el paso definitivo para su vuelta a la competición: mandar a Godell, comisionado de la NFL, la carta de reactivación. Esto obligaría a los Packers a incluirle en el roster, o a cortarle.
Ted Thompson es el elemento visible de los Green Bay Packers. Ha decidido demostrar su fortaleza, pero lo ha hecho atacando el legado del hombre equivocado. Tiene 3 opciones: dar la bienvenida a Favre, cortarle, o traspasarle. Pero los Packers no saben salir del laberinto. El principal mensaje público es este: “Brett, te retiraste en marzo porque quisiste, y nos hemos movido con Aaron Rodgers para el futuro. Ya es tarde para que vengas a ser titular, te daremos la bienvenida, eres el legado de nuestra historia, pero tendrás que asumir tu rol de suplente”. Todo esto esta lleno de mentiras, de cobardes mentiras.
En primer lugar, Favre no se retiró por meros pensamientos personales, lo hizo también por la presión de los Packers, que no le dieron tiempo a su mejor hombre, que dos meses antes había rendido a un nivel cercano al MVP. Posteriormente McCarthy hizo declaraciones en las que manifestó que no le dieron tiempo porque pensaban que Favre no lo necesitaba, y que si lo hubiera pedidido lo hubiera tenido. Es muy poco creible que un entrenador de NFL no sepa lo que supone para un hombre de 38 años sentirse al 100% en marzo, algo especialmente recurrente con Favre.
Segunda mentira. Thompson tiene como eslogan: “we move without you” “nos hemos movido sin ti”. Indica que han dado un cambio de rumbo a la franquicia. 16 años después hemos dejado atrás a Brett Favre. Nada más lejos. Si decides seguir adelante, estás asumiendo que Brett es peor que Aaron, y no temes que abandone tu equipo y se enfrente contra ti. Thompson sabe esto, sabe que Brett ha lanzado por encima de 4000 yardas hace unos meses, sabe que es mucho mejor que Aaron. Se manifiesta públicamente con manifestaciones falsas. Si los Packers pensaran que Favre ya no puede aportar lo que da un titilar, le habrían cortado en el momento en que lo pidió. No temerían que Favre volviera a Lambeau Field con la camiseta de los Vikings, porque sabrían que Rodgers sería muy superior. Por tanto la segunda opción de avanzar hacia el futuro queda cancelada. Thompson ha alegado que es mejor traspasarle que cortarle, porque sacarían algo a cambio.
En el tema del traspaso tenemos otra mentira más. Si los Packers piensan que Favre está acabado, ¿por qué lo ponen en el mercado pidiendo una primera ronda del draft?. ¿Qué pedirían por Rodgers?. Además, los Packers no están dispuestos a negociar con el equipo que más puede dar: los Vikings. El hecho de que los Giants hayan sido campeones de la NFL en Febrero demuestra que cualquier equipo puede dar ese salto de calidad para ser campeón. Dar a un equipo como los Vikings, un equipo muy fuerte, un quaterback como Favre, supondría darles claras opciones de título. Esta es otra actitud cobarde por parte de la dirección de Green Bay. Únicamente van a negociar con equipos que no puedan hacer daño a los Packers. Hasta ahora han dado permiso a Jets y Buccaners para negociar con Favre. Pero ninguno ha mostrado un gran interés. El objetivo de Thompson es que Favre vaya a un equipo sin posibilidades, un equipo que no vaya a Lambeau Field en playoff para mandarle al paro. Favre quiere un equipo con opciones, pero todos los equipos candidatos al título tienen un quaterback consolidado. Favre no va a tener lo que quiere, y tampoco va a jugar con un equipo en transición. El traspaso tampoco es una opción.
La mentira más cínica es que Thompson está protegiendo el legado de Favre. ¿Qué manera de proteger un legado es romper 253 titularidades consecuitivas con el uniforme en que entrará al Hall of Fame? Thompson tiene un sueño: Favre se mantiene en su bello retiro mientras los Packers celebran su leyenda. Pero eso no es posible, porque el jugador al que empujaron a dejar la competición en marzo necesita el football para vivir. Thompson no quiere que Favre vuelva al equipo como suplente. En primer lugar por el circo mediático que supondría tener sentado a Favre. En segundo lugar por la debacle económica que supone tener en el banquillo a un jugador que cobra 12 millones. La situación está hiriendo a todos. Los Fans están divididos. Thomson está siendo humillado. Mc Carthy está desbordado. Los compañeros no saben quien les va a lanzar, y también están divididos. Y Favre está viendo como 16 años de fiel servicio a su empresa no han tenido ninguna recompensa cuando la ha pedido.
Rodgers mientras tanto manifiesta estar tranquilo. No va a perder su nuevo trabajo por pensar en el hombre que se lo ha dejado. Pero dudo que la humanidad haya creado a un hombre que sea capaz de ignorar la alargada sombra de Favre, un hombre que sin haber sido titular en la NFL sea capaz de sentirse por encima del mayor drama de la historia de los Packers.
Todo esto tiene soluciones, pero ninguna es sencilla. La más rápida sería que Favre dejara para siempre la competición. Los Packers habrían sobrevivido a la crisis. Pero la NFL perdería 16 partidos de uno de sus iconos, de la portada del Madden 09. La NFL quiere que Favre vuelva, y Godell se ha ofrecido para solucionar el conflicto.
Otra solución sería que los Packers admitieran sus erores con Favre y le permitieran ocupar el cargo de titular. Pero eso acabaría con todo el prestigio de la cúpula directiva de los Packers, y dañaría a un Rodgers que no se merece ser maltratato.
Lo más caballeroso sería que los Packers dejaran que Favre se fuera, premiarle por 16 años de servicio. Pero no van a permitir que un rival se refuerce, y por supuesto van a evitar con todo su alma que Favre vista de morado. Ya sea por traspaso o por liberación de contrato, la opción queda desechada. Favre en el fondo no quiere eso, es un Packer, y los Packers no se atreven a asumir las consecuencias.
Por tanto queda una solución lógica:
Consistiría en que Thompson hablara con Favre y le diera la bienvenida real al training camp. Favre pelearía su puesto de titular con Rodgers. La lucha debería ser juzgada objetivamente, y si Favre perdiera debería asumir 16 partidos de suplencia. Así Green Bay tendría a su mejor Quaterback, sea quien sea, y evitarían distracciones en el equipo. Lo normal sería que la lucha la ganara Favre.
Los problemas para Green Bay se multiplicarán exponencialmente si Favre retorna oficialmente a su roster, pues la única solución que les permitiría perder poco, es que Favre se mantuviera retirado. Los Packers se han metido en una guerra que no pueden ganar. Pero hay diferentes grados de pérdida. Desde que Favre se mantenga en casa y su equipo pierda opciones de Superbowl, hasta que la leyenda vuelva a Green Bay de morado. En conclusión, las únicas dos opciones lógicas son Mississippi o Green Bay. El retiro, o la vuelta a casa. Las nuevas condiciones de alojamiento solo las puede decidir el futuro, pero Favre tiene que tomar una decisión muy dura: poner en juego un glorioso legado a cambio de hacer lo que más quiere, o disfrutar de un glorioso retiro. Estar en el banquillo dañaría mucho a Favre. El paso decisivo de la saga es que Brett escriba a Godell, un nuevo reto de valentía para un Favre que ya ha tenido que superar la muerte de su padre, de su cuñado, y la enfermedad de su mujer. Todo ello lo ha resuelto lanzando el balón lo mejor posible. Como te agradezco cada snap.
Luis Javier González Cuéllar
Hamilton supera la pifia de McLaren y Massa muestra sus enormes carencias.
Hamilton pudo sobreponerse a un enorme fallo estratégico de su equipo y culminó una gran carrera, ganando así su segundo gran premio consecutivo. Massa nunca pudo seguir el ritmo del piloto inglés, y cuando McLaren le regaló el triunfo, el brasileño lo desperdició tirando de sus habituales fallos. Piquet se vio favorecido por el Saefty Car, consiguiendo un sorprendente segundo puesto gracias a una estrategia a una parada. Heifield volvió a remontar y fue cuarto, muy cerca del decepcionante tercer puesto de Massa. Por detrás Kimi fue víctima de su mala clasificación, y pese a su enorme esfuerzo solamente pudo acabar sexto. Alonso acabó undécimo en una carrera en la que cometió muchos errores. Fue un gran premio sin demasiadas incidencias, solo en tremendo accidente de Glock cambió en signo del gran premio. El gran vencedor del día es Hamilton, el gran perdedor del día Massa. Dos grandes premios a este nivel deben tener consecuencias.
La calificación de ayer fue muy buena para las flechas de plata. Hamilton tenía la pole y Heiki era tercero. Para evitar que Massa, segundo, les creara problemas, decidieron poner un compuesto blando en la salida. Por detrás se perfilaba una bonita lucha desde el cuarto hasta el séptimo, con Trulli, Fernando, Kimi y Kubica. El piloto inglés realizó una salida perfecta, no así Massa, que salvó la posición con Kovalainen por que éste no tuvo más agallas. Kubica pasó a Kimi y Alonso no pudo con Kubica. Ya desde el principio Hamilton era el más rápido. Por detrás Alonso no conseguía adelantar a Trulli. Kubica se aprovechó de la lucha, adelantó a ambos, y se colocó cuarto. Alonso seguía intentando adelantar al italiano, pero un falló al hacerlo propició que Rakkonen le pasara. El finlandés no pudo con Trulli, y Alonso no podía mejorar su ritmo. Por delante las posiciones estaban cada vez más claras y separadas, con un Hamilton muy superior.
Así se llegó a la parada en boxes. El primero en parar fue el más rápido: Hamilton. Salió detrás de Trulli, pero el italiano se quitó pronto y Massa no entró mucho más tarde. En el grupo de detrás Alonso y Trulli pararon juntos. Vettel se interpuso entre ambos, y Kimi pasó a las 3. Cuando no tenía tráfico, el Ferrari iba muy bien. Eso si, el Ferrari de Kimi. Los cuatro primeros pararon sin ningún cambio. El último en pasar por Boxes fue Glock, y al hacerlo también pasó a Alonso. Tuvo un bonito duelo con Vettel, pero lo perdió y poco después se estrelló contra el muro dejando muchos restos en la pista, provocando así la salida del Saeffty Car.
El incidente perjudicaba claramente a Hamilton, pero seguía dominando la carrera, y era el mejor. Cuando se abrió el pit lane todos entraron a boxes, era lo más acertado, pero McLaren decidió no hacerlo. Lo único que se puede entender de la decisión es impedir que Heiki tuviera que esperar a su compañero, pero teniendo al inglés en primera posición, la actitud es totalmente ilógica. Kimi tuvo que esperar a que su compañero fuera atendido en boxes, perdiendo muchas posiciones. Alonso fue adelantado por Vettel en la salida de boxes gracias a una maniobra muy discutible. La nueva situación hizo que pilotos que no tenían ninguna opción fueran parte importante de la carrera. Fueron Hefield y Nelson Piquet.
La nueva situación colocaba a Massa como claro favorito al triunfo, aún pensando en que Piquet podía no parar. Para que eso cambiase hacían falta dos cosas: un esfuerzo sobrehumano del piloto inglés y un rendimiento extraordinariamente deficiente del brasileño. Ambas sucedieron. El piloto inglés entró en boxes tras realizar unas vueltas a un ritmo endiablado. Salió detrás de Kovalainen, que ya había entrado antes, y sólo perdía 4 segundos con Massa. En apenas 10 vueltas le había metido 20 segundos de diferencia. Es cierto que el piloto brasileño había errado poniendo un compuesto duro para el final del gran premio, pero no puede esconderse en eso. Su ritmo fue muy bajo, y pronto vió la alargada sobra de Hamilton detrás. Cada vez que tiene una sombra detrás, Massa no puede controlar la situación. Solamente 3 vueltas después los dos ya estaban juntos, y el brasileño le abrió la puerta al inglés como si hubiese sido un cerrajero toda su vida. Ni se enteró, le vio pasar, y cuando quiso recuperar la posición ya era tarde.
Hefield, que estaba por delante de ambos, paró en boxes y al volver se colocó muy cerca de Massa. Piquet seguía al mando, pero no pudo aguantar a Hamilton. No obstante su ritmo le valió para mantener sin sobresaltos el segundo puesto, y conseguir el primer podio de su corta carrera. Hamilton llegó al final manteniendo el gran ritmo de todo el fin de semana. Massa aguantó los ataques de Heifield. Por detrás Kimi pudo pasar a Alonso, Vettel, Trulli y Kubica para acabar sexto. Pese al mal rendimiento del Ferrari y la espera en boxes, el piloto finlandés realizó un gran esfuerzo. Kovalainen fue quinto. Trulli y Vettel cerraron la zona de puntos. Alonso terminó undécimo tras realizar un nuevo error, esta vez un trompo. Es cierto que el español no está teniendo suerte, pero su rendimiento en carrera deja mucho que desear, sobre todo en los momentos puntuales donde se decide una carrera.
Hamilton refuerza su liderato del mundial. Massa es segundo a cuatro puntos, y Kimi ya pierde 7. Puede que el brasileño ya esté muy tocado para luchas por un título, que evidentemente le queda grande. Mientras tanto, Kimi y Ferrari deberán mejorar para plantar cara a un extraordinario Hamilton. Alemania ha terminado. Próxima parada, Hungría. Donde Hamilton se hizo con el mando de McLaren en 2007.
Luis Javier González Cuéllar
Favre quiere volver, Green Bay confía en Rodgers
Brett Favre, 3 veces MVP de la NFL, ha manifestado su intención de retornar a la NFL tras su retirada el pasado mes de marzo. El equipo de su vida, los Green Bay Packers, le han respondido confiando en Aaron Rodgers y diciendole a Favre que si vuelve no será titular. El Quaterback es el mejor jugador de la historia de los Packers, y uno de los mejores de todos los tiempos. Mientras tanto, el joven suplente, Aaron Rodgers ha lanzado solamente dos pases de TD. La comparación es ridícula. Sin embargo la franquicia ha decidido confiar en el futuro de Rodgers y negarle la titularidad a uno de los mejores de los tiempos. El principal responsable de esta deicisión: Tod Thompson. Eligía al Quaterback en la primera ronda del draft de 2005y confía ciegamente en él.
Ante el abandono de los Packers, Brett pidió que lo cortaran para poder jugar en cualquier otro equipo de la NFL, pero el equipo se negó. Le manifestaron que si quería volver a jugar sería en los Packers, ya que tampoco piensan traspasarlo. Es toda una partida de póker, póker de muchos millones de dólares. Thompson está poniendo su puesto en grave riesgo, y está jugando con uno de los deportistas más queridos del mundo. La cuidad ha empezado a protestar por el caso.
Lo cierto es que Favre ya tiene 38 años, pero su nivél aún es altísimo. El año pasado lanzó para 4000 yardas y fue nominado para la Por Bowl como Quaterback titular. Si no hubiera sido por Tom Brady, muy posiblemente tuviera el cuarto MVP de su carrera. Pese a todo, el jugador decidió dejarlo. En julio se da cuenta de que tiene aún un gran nivel, y sobre todo de que necesita este deporte para sentirse vivo. Los Packers habían comenzado un proyecto sin él, y cuando Favre les ha pedido volver el equipo se ha negado. Es cierto que Favre no ha estado acertado en la toma de ciertas decisiones, pero un jugador como él, absolutamente legendario, merece el perdón.
Mientras tanto, Ted Thompson empezó un nuevo proyecto, con Rodgers como titular. Sin embargo los Packers eligieron a dos quaterbacks en el draft, lo que deja claras dudas sobre el rendimiento de Rodgers. Thompson estaba feliz con la bonita retirada de Favre, que le permitía poner en marcha un nuevo proyecto. Cuando Brett ha querido regresar, Thompson ha manifestado su cobardía. Defiende su proyecto, pero teme que Favre se vaya de los Packers. Si piensas que tu quaterback titular es mejor que Favre, no hay razón para impedirle irse, no hay nada que temer. Evidentemente Thompson sabe que Favre es extraordinariamente superior a Rodgers. Teme enormemente que Favre se vaya a otro equipo, que muy posiblemente sería el eterno rival, Minessota Vikings.
Ante la situación solo caben dos soluciones efectivas. La primera sería que Thompson sea despedido y la franquicia celebre la vuelta de su mejor jugador. La segunda es que Green Bay corte o traspase a Favre, siempre y cuando se aseguren de que el jugador no tenga que enfrentarse a Green Bay. Mnadarle a une quipo de la AFC, o en su defecto a uno de la NFC con el que los Packers no se enfrenten en 2008.
La situación es esperpéntica. La lógica diría que Favre debe volver. En primer lugar por simple comparación. Favre es mejor que Rodgers, Favre es más experto que Rodgers, Favre tiene más corazón que Rodgers, y Favre es más amado que Rodgers. A la hora de preguntarse quien sería más capaz de dirigir a su equipo d la Superbowl, siempre responderemos Favre.¿Se imaginan que podría pasar si el equipo decide dar todo el apoyo a Rodgers?. Pondrían una extraordinaria presión sobre un jugador inexperto. Pondrían a muchos fans en contra suya, pues la mayoría de los que llenan Lambeau Field han vivido toda la carrera de Favre, y le quieren como un hijo.
Vayamos más allá.¿ Se imaginan que Favre es cortado y juega con los Vikings?. Bien, primer Monday Night de la temporada, noche preparada para que el 4 de los Packers fuera retirado. Todo cambia, Favre juega en el eterno rival, y visita al equipo de su vida en su debut como Viking. Vayamos más allá aún.¿ Se imaginan que Favre es fiel a sus actuaciones en el Monday Night y barre a los Packers?. ¿Cuantas horas permanecería Thompson al cargo de los Packers?. ¿Cuanto tardaría Rodgers en ser querido por los fans?. Esperemos que no haya que responder estas preguntas, pues los dos habrán perdido. Favre habrá tenido que renunciar a su equipo, pues el amor por el deporte está por encima de los colores de su camiseta. Los Packers habrían visto como la leyenda de uno de los grandes se separaba de su senda. Además tendrían en contra a muchos fans, a toda la cuidad, y reforzarían a un rival.
Personalmente cada vez que veo a Favre jugar a este deporte siento algo único que no me da el resto de mi vida. Siento que estoy viendo algo extraordinario, un hombre con un corazón tan grande que te sentirte especial por estar presenciando cada uno de sus movimientos. Es cierto que se ha equivocado abandonando la NFL tras una de las mejores temporadas de su carrera, pero un jugador como él merece una segunda oportunidad. Es beneficioso para su equipo pese a su edad, un auténtico líder. Dan Marino acabó perjudicando a los Dolphins, no es ni mucho menos el caso de Favre. Rodgers aún está muy verde, y la situación actual le va a meter mucha presión, lo que va a poner en serias dudas su rendimiento. Si Favre no hubiera querido volver, Rodgers se habría sentido más arropado, pero en la situación actual, pese a que se sentiría apoyado pro el equipo, sentiría una presión mediática difícilmente soportable. Los Packers no deberían prolongar la situación, pues van a dañar a un jugador al que tienen mucho que agradecerle, y sobre todo van a dañarse así mismos, pues con Favre son más, y si le pierden pueden pagarlo. La partida de cartas está servida, esperemos que la lógica devuelva a Favre el 4 de los Packers.
Luis Javier González Cuéllar
Nadal gana la batalla decisiva
En el que puede haber sido el mejor partido de la historia, Nadal ganó en el quinto set a un Federer que actuó como un verdadero campeón. El español se coronó en el coto privado del suizo. Ambos jugaron un tenis tremendo, dando lo mejor de sí en los momentos importantes, y Nadal acabó siendo mejor, otra vez. Muchos afirman que Federer es el mejor tenista de la historia. Nadal quizás aún no esté tan arriba, pero se ha ganado un puesto entre las raquetas más legendarias de todos los tiempos. El partido comenzó con Nadal a un nivel muy alto, sobre todo en los momentos decisivos. Federer no aprovecahaba las oportunidades que sí rentabilizaba el español. El partido pronto estaba con 2 set de ventaja para Nadal. El tercero llevaba un camino parecido, pero un parón por la lluvia permitió que el mejor Federer despertase. Empató el partido en una hora de tenis memorable, pese al altísimo nivél de Nadal. El partido llegó a un dramático quinto set, donde de nuevo la lluvia fue protagonista. Nadal fue creciendo dentro del drama y consiguió ganar por 9-7 y conseguir el mayor éxito de su carrera. Puede ser un cambio de ciclo, pero más allá de todo esto, hemos visto el mejor partido de la historia entre dos cracks que lo han dado todo. Ambos se han ganado un reconocimiento perpetuo. Sin embargo Nadal fue el que llegó más allá, y si Federer es el mejor de la historia, su rival también está entre los más grandes.
Pronto el esquema de Roger se vino abajo. Nadal le rompió el saque en el tercer juego del partido. Federer no encontraba su mejor ritmo de servicio. Nadal, mientras tanto, se mantenía seguro con el suyo y ganó el primer set por 6-4.
El segundo comenzó con un Federer distinto, muy acertado con su saque. Lo cierto es que según mejoraba la calidad del servicio del suizo, el partido se hacía muy dificil para Nadal. El suizo fue capaz de romper el primer servicio del español en el segundo saque. Una ventaja de 3-0 en el principio del set parecía dar aire al suizo, pero si algo ha demostrado los sucesivos enfrentamientos entre ambos, es que para Nadal toda montaña es escalable. Y las había escalado más altas. Nadal recuperó el break y le rompió de nuevo el saque al suizo. Seguía superando los malos momentos con su servicio, y con ello ganó el segundo set por un nuevo 6-4. La clave de la ventaja del español era sin duda la capacidad de solventar los momentos duros, y ahí ganaba Nadal.
Con el tercer set poco cambió. Federer se mostró menos errático con su servicio, pero no ponía en verdadero jaque el de Nadal. Así el español tuvo una gran oportunidad: 0-40 en el séptimo juego. Federer estaba totalmente contra las cuerdas, pero salió. Era solamente la primera vez que lo hacía. Con el suizo 5-4 arriba la lluvia llegó, y el partido tuvo que detenerse unos 45 minutos. A la vuelta el set continuó su camino. El servicio no peligraba y se llegó al Tie Break. En el desempate Federer llevó la delantera y lo ganó por 7-5.
En el cuarto set el nivel aún subió nuevos enteros. Se vivió un auténtico espectáculo. El saque del suizo alcanzó unas cuotas increibles. Nadal no pasaba apuros con su saque. No había oportunidades de rotura, y todo tenía que romperse con el desempate. Federer parecía K.O. Nadal ganaba 5-2 y tenía dos minibreaks de ventaja. Pero Federder no se rindió. Salió adelante ganando 4 puntos seguidos. Nadal tuvo dos puntos de campeonato, el segundo al saque tras un passing tremendo. Pero Federer lo salvó dandole con su propia medicina. Finalmente el suizo ganó el desempate por 9-7. Los últimos puntos del desempate fueron sencillamente sublimes. Federer demostró un instinto de campeón único, y sobrevivió a una batalla que tenía muy en contra.
Todo se tenía que decidir en el quinto set, donde acaban las grandes finales, y donde gana el más fuerte. Nadal no se vino abajo por haber tenido cerca la gloria, y Federer mantuvo un gran nivel con su servicio. La lluvia volvió a interrumpir una final con 2-2 en el marcador. Tras 20 mintuos el partido se reanudó, con una pista más humedecida. Federer se adaptó mejor a las condiciones y se acercaba más a la ruptura que el español. Sin embargo desaprovechó un 30-40, su última bola de break del torneo. El español se iba adaptando a las condiciones, y se defendía de los primeros servicios de Federer. Podemos decir que es el mejor defensor de la historia sin temor a equivocarnos. Nadal iba acercandose al break, tenía bolas para ello, y finalmente lo consiguió. En el decimoquinto juego del set, tras desaprovechar un 0-40, a la quinta ocasión rompió el saque del suizo. Federer nunca olvidará esa pelota que se le marchó larga. Nadal sirvió para alcanzar la gloria. Usó más el saque y red que en el resto del partido. No obstante Federer no se rendía ni en esa situación. Mandó el juego al deuce. Pero Nadal lo terminó, y alcanzó una gloria muy merecida ante el mejor rival posible.
Nadal ha vuelto a demostrar una dureza mental superior a la de su rival. Un dominio de tales proporciones frente a un hombre que lleva más de 230 semanas al mando de la clasificación ATP merece un premio como el que ha tenido hoy. Nadal ha vencido en la catedral del tenis, en un partido épico, quizás el mejor de la historia. Y sobre todo lo ha conseguido ante el mejor rival, el mejor del mundo, quizás el mejor de la historia, y que además es su amigo. Un hombre que tiene 22 años, que tiene un palmarés tremendo, y que apunta a número 1. En el 81 Borg tenía 5 títulos consecutivos en Londres, y cayó ante McEnroe. Desde entonces el sueco se hundió y perdió su nivel, solo jugó 3 torneos en los siguientes 3 años. McEnroe retiró a Borg. La situación actual no es así. Federer ha perdido una final que ha luchado hasta el último aliento, algo que no pudo hacer Borg. Es de esperar que el suizo sí se sienta capaz de volver a reinar en Wimbledon, algo que no pudo hacer el sueco. Solo el futuro dirá si esta derrota acabará con Federer. Pero lo indudable es que la progresión de Nadal ha subido muchos enteros con el triunfo de hoy, y que en algún momento el relevo va a darse. No es una derrota más para Federer, es una derrota en el jardín de su casa, una derrota que llena su álbum de pesadillas frente a Nadal, una derrota por 9-7 en el quinto. No obstante Nadal ha tratado a Federer con una admiración y un respeto muy destacables. Sabía contra quien estaba jugando, sabía quien estaba en frente, alguien a quien admira, pero al que cada vez envidia menos. Hoy parece haber comenzado el fin de la era Federer, de un candidato a ser el mejor de todos los tiempos.
Como espectador solo puedo pedir que estos duelos nunca terminen. Durante esta tarde todos hemos tenido el placer de vivir emociones que no se pueden representar con palabras bonitas. Gracias a los dos por habernos dejado el mejor partido de la historia. Los dos han merecido ganar, es cierto, pero Nadal ha sido más fuerte, y es un merecido campeón.
Luis Javier González Cuéllar
Hamilton se exhibe bajo el diluvio de Silverstone
Hamilton realizó una auténtica exhibición en un gran premio alocado. El piloto inglés fue el mejor, el más seguro, y se dejó llevar por una ambición irracional, que esta vez no le castigó. Hamilton realizó una gran salida que le dió la segunda posición. Posteriormente adelantó a su compañero de equipo y alcanzó un liderato que ya no abandonó. El aumento de agua en el circuito facilitaba su conducción, y con el avance de la carrera fue consiguiendo unas diferencias abismales con sus rivales. Heifield y Barrichello realizaron grandes remontadas y le acompañaron en el podio. Ferrari tuvo un día de perros, y el líder del mundial, Felipe Massa, demostró que esa lucha le queda grande, haciendo una carrera sencillamente lamentable.
La primera línea de la parrilla era extraña. Kovalainen consiguió su primera pole y Webber igualó su mejor marca al ser segundo. La lluvía hacía incapié en las dudas sobre la permanencia de ambos al frente. En la salida se confirmó. Webber salió mal y molestó a Raikkonen(tercero). Kovalainen salió mal y también bloqueó al Ferrari. Hamilton se aprovechó y realizó una gran salida que le dió el mando del gran premio. No obstante su compañero de equipo le arrebató rápidamente la posición. Webber realizó un trompo en la primera vuelta, terminando así con sus posibilidades en el gran premio. Por detrás, Alonso se sobrepuso a una mala salida, adelantó a Piquet y Heifield, y fué en búsqueda de los 3 de cabeza. Massa, que ya salía noveno, cometió el primero de sus 5 trompos y se fue a la cola de la clasificación. Coulthard y Vettel tuvieron un choque que les obligó a abandonar. La grúa que salió a retirar sus coches estaba en una posición muy comprometida, pero no hubo saefty car. En muchas ocasiones el coche de seguridad permaneció en el garaje cuando quizás debió salir, lo que ha levantado suspicacias, pues si hubiera salido habría perjudicado terriblemente al piloto local.
Hamilton empezaba a tirar. Alonso recortaba a Raikkonen. Todo tenía un culpable: Kovalainen. No permitía a Kimi tirar hacía delante y hacía que su ritmo fuera lento, propiciando el acercamiento del piloto español. Un trompo de Kovalainen cambió la situación. Kimi le pasó y Alonso tuvo un rivál muy cercano. El asturiano vió como su ritmo disminuía y como se acercaba Heifield. Kimi mientras tanto marcaba vueltas rápidas y descontaba a Hamilton una diferencia que estuvo cerca de los 6 segundos. Mientras tanto Webber realizaba una gran remontada, recuperándose del duro palo moral que significó su trompo en la vuelta 1. Lllegó a colocarse en décima posición. Así llegaron las primeras paradas en boxes. Webber inauguró la tanda, y el “poleman” le siguió. El finlandés puso neumáticos intermedios nuevos. Alonso entró en la vuelta 20 y no cambió sus neumáticos. En la vuelta 21 llegó el momento deicisivo del gran premio. Kimi y Hamilton entraron pegados a boxes. El inglés puso neumáticos intermedios nuevos y salió primero. Kimi no cambió las gomas. Todo estaba en manos de la lluvía. Si aparecía, el inglés ganaría, si se iba, lo haría el finlandes.
Hamilton tuvo un día afortunado, y la lluvía iba cayendo en proporciones cada vez más importantes. Los neumáticos nuevos daban un rendimiento muy correcto. Sin embargo, aquellos pilotos que no cambiaron neumáticos, en especial Kimi y Alonso, vieron como sus opciones se derrumbaban. Kimi perdía 9 segundos por vuelta respecto a Hamilton. Alonso ya era octavo. El español fue el primero en darse cuenta de que el cielo no daría ningún respiro, entró en boxes, corrigió los problemas de su monoplaza, y de pasó llenó el tanque para no volver a parar. Kimi tardó 4 vueltas en hacer lo mismo. Mientras tanto Hiefield volaba. Adelantó magistralmente a los dos finaldeses y se colocó segundo, eso sí, ya muy lejos de un Hamilton que tenía el triunfo en su mano. Kubica estaba realizando una gran remontada que le llevó al podio tras adelantar a Kovalainen.
En la vuelta 35 la situación ya era totalmente caótica. La lluvía hacía que la pista estuviera impracticable. Solo unos pocos pilotos se libraban de las inclemencias. Piquet tuvo que abandonar. Hamilton, Kubica, Kimi, Glock, Webber, y por supuesto Massa, tuvieron salidas de pista. Así llegó la segunda parada en boxes. Los tres primeros pararon en la misma vuelta y pusieron neumáticos intermedios nuevos. Pronto el polaco se salió de pista y dijo adios al gran premio. Aquí surgió la figura de Barrichelo. Honda se la jugó con una estrategia a 3 paradas y puso los neumáticos de llúvia extrema. El brasileño era el más rápido en pista y realizó una remontada sublime. Se colocó en segunda posición, y cuando paró en boxes y puso de nuevo los nuemáticos intermedios, ya era tercero y tenía el podio asegurado. Es más, si el gran premio se hubiera alargado, el segundo puesto de Hiefield habría estado en peligro. El brasileño anteriormente había ido a 3 paradas en el circuito en el que más claro es ir a dos (pit lane muy largo y curvas de gran valocidad que penalizan en excesivo peso en el tanque). Hoy se la ha jugado, y ha conseguido algo muy valioso.
Por delante Hamilton ya tenía todo atado, muy bien atado. Tenía 40 segundos de ventaja sobre Hefield en la vuelta 41. Pero quería darlo todo, y cosechar cada segundo, cada décima, quería exhibirse. Esto tenía un coste: cualquier error podía acabar con todo el buen trabajo realizado y ser el imán de millones de críticas. Pero esta vez el error no llegó. Dobló inexorablemente a su compañero de equipo, a Fernando y a Kimi, que terminó cuarto. Tremenda exhibición, pero rozó la línea que pasa del éxito al fracaso más absoluto. Detrás del podio se juntaron unos cuantos pilotos que querían mejorar posiciones: Trulli, Kimi, Kovalainen y Fernando. El primero desapareció de la lucha tras su parada en boxes. Heiki adelantó a Fernando y parecía asegurar el cuarto puesto, pero un trompo le mandó a la sexta plaza. Entra Alonso y Kimi estaba el cuarto puesto. Un gran duelo entre los dos mejores pilotos del momento. El finaldés se lo llevó, y se marchó en pos de un cuarto puesto que salvaba, en parte, una carrera llena de incidentes y de salidas de pista, que apunto estuvieron de dejarle sin puntuar. Kovalainen volvió a adelantar a Alonso, y ya no perdió la posición. Por detrás el español mantuvo su plaza ante Nakayima y Trulli. El italiano le arrebató la posición al japonés y terminó séptimo. Hamilton no bajó el ritmo hasta la última vuelta y mantuvo una ventaja de más de un minuto sobre Heifield. La carrera más loca de lo que va de temporada había terminado, con Hamilton como héroe local.
El piloto inglés se coloca líder del mundial tras salir beneficiado en el desempate de puestos con Massa y Kimi. Ha realizado un gran trabajo en unas condiciones infernales, demostrando que es un gran piloto. Sin embargo su ambición ha podido darle un disgusto muy grande, pero esta vez no ha sucedido. Kimi mientras tanto sumó 5 buenos puntos en una carrera llena de imprevistos. Kubica no puntuó y Massa tampoco. Gran día para el piloto inglés en su país. Massa ha tenido el peor día de su carrera. 5 trompos y un lamentable último puesto. Demuestra que el liderato del mundial le viene grande. Es un piloto que rinde a buen nivél con un buen coche, pero al que le cuesta sobreponerse a los imprevistos. El único brasileño que no va bien en lluvia. El mundial está muy disputado, con un triple empate en cabeza y el cuarto a dos puntos. El líder tiene hoy 48 puntos, el año pasado tenía 70. Se producen muchos más errores y hay una emoción muy buena para el expectáculo. Queda mucho por ver, queda un gran mundial, con mucha emoción. Proxima parada: Gran premio de Alemania en 14 días.
Luis Javier González Cuéllar